La temporada 2016-17 es agua pasada. Historia. Queda lejos. Pero no la quiero despedir sin un balance general a modo de píldoras zurigorris. Extendiéndome, eso sí, un poco más que lo que hago semanalmente en Twitter. Siempre con el balón como protagonista principal. Nada más. Hay que poner nota. Para mí, un cinco raspado. Ni el generoso notable que pusieron Muniain o De Marcos ni el suspenso que coloca un sector de la afición. Un término medio…

Origen: mundodeportivo.com

Anuncios