La llegada de un nuevo entrenador siempre activa al vestuario. A los titulares, porque no quieren perder su condición. Y a los que han tenido menos minutos, porque buscan convencerle de que merecen una oportunidad. Cada técnico tiene sus preferencias y la amenaza de quedarse fuera se extiende a más jugadores. Así lo demuestran los descartes que realizaron en su primera campaña, cada uno con su propia estrategia, Joaquín Caparrós, Marcelo Bielsa y Ernesto Valverde en esta última década en el Athletic. Y con Kuko Ziganda no será distinto. Es un ‘trago’ inevitable que deberá resolver de una u otra manera…

Origen: mundodeportivo.com

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