Completados cinco amistosos de la pretemporada, el Athletic afronta su primer partido oficial con Ziganda en el banquillo con la exigencia de volverse a Bilbao con un buen resultado, a sabiendas de que aquello del buen juego y la fluidez táctica deberán esperar un poco más dentro de unos márgenes razonables. La respuesta, en clave rojiblanca, del bombo suizo en esta tercera ronda previa confirmó dos realidades…

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