8. SHERIFF IKER
Las condiciones eran peculiares. Poco rodaje en las piernas rojiblancas, un aspecto en el que el Dinamo ganaba, excesivo calor y un césped pesado. La movilidad en el frente de ataque del Athletic fue escasa. Apareció el de siempre: Muniain. Asumió mucho balón, aunque lejos del área. Pero de esto no tiene culpa el navarro…

Origen: mundodeportivo.com

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