Firmar un empate con goles fuera de casa en cualquier eliminatoria es un botín preciado. Cuantos más tantos, mejor. Obvio. Pero con uno basta para encarar el choque de vuelta con mejores perspectivas. La diana de Laporte en el National Arena, que luego sería igualada por Rivaldinho, puede valer su peso en oro en el cruce con el Dinamo. Al menos provoca que los exigidos sean los rumanos. Una baza favorable para un Athletic que está llamado a asumir la iniciativa en el juego el jueves en San Mamés…

Origen: MD

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