BILBAO – “Es el más difícil”. Esta era la frase que a modo de consuelo utilizaban los chavales para referirse a ese cromo que siempre faltaba e impedía completar la colección. La resignación no iba sola, pues estaba muy extendida la sospecha de que la empresa editora no comercializaba el rostro de aquel dichoso futbolista a fin de asegurarse un incremento de las ventas…

Origen: Deia, Noticias de Bizkaia

Anuncios