Es para congratularse el tono optimista que ayer desplegó Beñat en su comparecencia en sala de prensa. Especialmente, por la trascendencia que tiene el papel protagonista que desempeña el de Igorre en la construcción de juego. Si Beñat está activo y fino, el Athletic funciona bien. Si, por el contrario, se muestra errático o ausente, el equipo pierde la brújula…

Origen: MD

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