En muchas ocasiones se ha echado en falta que desde las bandas los centros sean lo suficientemente templados o certeros para que el rematador en cuestión complete su labor en condiciones. Numerosas han sido las críticas en este aspecto, incidiendo en laterales e interiores. Sin embargo, parece que la realidad contradice en cierta medida esta sensación. Ejemplo de ello fue el golazo de Aritz Aduriz el pasado fin de semana en Ipurua…

Origen: MD