“Era un partido para no sufrir, para cerrarlo, para llevarnos los tres puntos.” Iker Muniain resumió así la gran decepción sufrida en La Rosaleda. El navarro destacó que el encuentro no estaba cerrado, “pero casi controlado, aunque se ha visto que tampoco”. Añadió que “ha sido un palo tener la victoria tan cerca y que te empaten” y que el partido tuvo buenas fases de juego rojiblanco…

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