De la noche a la mañana la fiabilidad defensiva de las primeras jornadas -rebatida por quienes la estimaban un tanto ficticia- s e ha venido abajo. Lejos quedan los tres primeros encuentros en los que el equipo de Kuko Ziganda sellaba la puerta. Ahora la sensación es muy diferente. Se encaja con facilidad y los fallos han sido de una magnitud casi inimaginables. Haciendo un repaso a lo acontecido, se detecta que tras el descanso el Athletic encaja demasiados golpes…

Origen: MD