San Mamés es un terreno sagrado para los porteros. Si es local, con más motivo. Pero es especial para cualquiera que se sitúa bajo el larguero bilbaíno. Mañana habrá un duelo a muchos metros de distancia, aunque con un objetivo común: impedir que el balón acabe en la red. Kepa Arrizabalaga frente a Sergio Rico. Norte y sur. Muchas características les unen. Los dos son canteranos de sus respectivos equipos…

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