BILBAO -Quizá la lectura llegue a ser retorcida, pero ya se conoce que en el lenguaje del fútbol suelen ser asiduas las hipérboles. Forma parte del espectáculo. Lo cierto es que el Athletic necesitaba ganar como el comer. Encadenaba seis partidos oficiales, cuatro de liga y dos de competición europea, sin conocer la victoria y la ansiedad ya asomaba un matiz enfermizo…

Origen: Deia, Noticias de Bizkaia