BILBAO – El Athletic se quitó el último sábado un gran peso de encima. La victoria, muy trabajada y sufrida, sobre el Sevilla sirvió para cerrar la sangría de seis partidos consecutivos sin ganar y, de paso, ejercer un efecto reanimador para el conjunto rojiblanco, que había caído en una pequeña depresión de resultados y juego, lo que no ayudaba en el entorno, donde se…

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