El cabreo que generó el empate de La Rosaleda (3-3), donde la victoria no se debió escapar nunca, se ha ido transformando en una seria preocupación. Especialmente tras el ‘meneo’ recibido por parte del Östersunds, quinto clasificado en la Liga sueca. Los leones no solo han agotado su margen de error para superar la fase de grupos de la Europa League, sino que también están consumiendo la paciencia de la afición y dilapidando el crédito del que se han hecho acreedores en los últimos años…

Origen: MD