El partido de Copa de Formentera sirvió para que se produjeran los estrenos de Óscar Gil y de Iñigo Muñoz. El defensa central ha visto recompensados sus esfuerzos después de un verano con destino incierto. “Durante la pretemporada no tenía claro dónde iba a estar. Hablé con el club y me dijo que tenía posibilidades de quedarme en el filial. Me quedé pensando que podía tener alguna posibilidad y estoy contento de que haya llegado”,celebró. “Es un motivo de satisfacción y de orgullo, pero a la vez hay que tener los pies en el suelo”, añadió…

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