El resultado es lo que manda en el fútbol. Eso es incuestionable. Pero también hay tener muy en cuenta las sensaciones que transmite un equipo más allá de lo que refleja el marcador. Para bien y para mal. De igual manera que los empates ante Östersunds y Formentera hicieron bastante más daño que muchas derrotas, caer de la forma que cayó el Athletic el pasado sábado ante el Barça fortalece mucho más que algunas victorias. San Mamés por fin…

Origen: MD