Maite Oroz puja por un balón durante la semifinal ante Francia.Es futbolista desde la cuna, pero bien podría dedicarse a la magia. Capaz de esconder el balón y hacer desaparecer rivales en una baldosa, Maite Oroz (Huarte, 1998) se muestra como una jugadora descarada, elegante y talentosa; nunca pasa desapercibida y es imposible no rendirse a sus encantos. Hoy, ante Japón, habrá que estar atentos a su chistera…

a través de Marca.com