No es el Athletic un equipo que luzca sus mejores galas para iniciar el año. Al contrario, es como si las copiosas comidas de estos días y las uvas se le atragantaran. Es de digestión lenta. Necesita su tiempo para volver a funcionar y la cuesta de enero no perdona. El efecto 2000 debió averiar algún chip de los leones. Concretamente el que atañía a sus primeros partidos ligueros del año…

Origen: MD