Raúl García hizo el partido que siempre hace. A veces encuentra la red rival y a veces no. Pero siempre es un peligro. Es el Rey León del Athletic. El que hace rugir a San Mamés como nadie. Cuando peor pintaba para los bilbaínos, no por juego sino porque se acababa el partido, remató un perfecto centro de Ibai -que el 19 sea suplente es inexplicable- para salvar a su equipo del ‘picotazo’ de Ferreyra en la primera mitad…

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