La despedida de Ernesto Valverde de su plantilla en Valencia eclipsaba el intrascendente adiós liguero de un Athletic al que Bielsa ha podido, perfectamente, dirigir por última vez. Marcado por las dimensiones, por Muñiz y los errores de Iraizoz, el partido ha sido un pim-pam-pum de remontadas. Los leones tras jugar 80 minutos con 10 por la expulsión de Aduriz, acaban la Liga duodécimos con 45 puntos.

De negro riguroso despedía hoy el Athletic una campaña que ha tenido mucho de ese color, y no como recuerdo u homenaje al gran Iribar precisamente. Los leones estaban invitados a una fiesta que no era la suya, aunque lo ciertoes que han dado la cara en todo momento. Llegaban a la última jornada de Liga sin jugárse nada de nada, algo que hace unas jornadas se firmaba en Bizkaia, pero que al fin y a la postre sabía a poco para este equipo, como bien analizaba el ‘Loco’ el jueves.

Se han sobrepuesto a la absurda expulsión de Aritz al poco de empezar y han sido capaces de remontar el gol local. Pero los eternos problemas a balón parado, hoy personalizados en Gorka, han malogrado la enésima victoria del curso. Una campaña que afortunadamente ha concluído. Ahora toca esperar noticias, empezando por quien dirigirá al equipo en el banquillo. El Txingurri pasa a estar en la pole.

vía Un partido alocado en Vallecas echa el cierre a la era Bielsa (2-2).