¿Cómo definir a Andrés? Tarea casi imposible. Porque Andrés era un hombre diferente. Sí que se pueden apuntar algunos rasgos: era inteligente, honrado, reflexivo y prudente. Pero sobre todo, si en alguien se podía confiar, era en él. Cualquier problema, cualquier duda, cualquier cuita, estaba bien custodiada, y si resultaba posible hasta resuelta, por Andrés. Transmitía serenidad, daba confianza, sabía escuchar muy bien… La discreción personificada. Un ser enamorado de su familia, de sus amigos, de nuestro país y del Athletic Club.

En un abrir y cerrar de ojos, Andrés se nos ha ido. Él, que era un luchador, no ha tenido tiempo de plantear batalla. Es cruel, pero ha sido así y todos sus sueños e ilusiones se van con su brillante persona. Me duele en lo más profundo de mi ser que no vaya a poder ver el nuevo campo, nuestro San Mamés Barria, ese en el que tanto esfuerzo y tantas horas de trabajo ha invertido. Aunque prefiero pensar que lo verá a través de los ojos de quienes le quisimos y apreciamos…

vía Un tipo genial.